a Veces me siento pequeña

Algar (Premio Algar de cuentos infantiles)


A menudo nos sentimos poca cosa, pero si miramos a las personas que nos rodean, nos daremos cuenta de que podemos ser grandes, muy grandes. Los gestos más pequeños son importantes y dan pie a acciones gigantes. Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia. A través de la mirada de una niña es como mejor valoramos la grandeza del mundo, que nos emociona y nos transforma.

Un pueblo de colmillos

Serie: Realidades


La vida de Rob en el apacible pueblo de Monstown es tan normal que podría decirse que es aburrida. Salvo por un pequeño detalle: su padre es un hombre lobo. Todo estaría bien si no fuera porque tras una fiesta en casa del alcalde todos los adultos del pueblo están empezando a comportarse de un modo extraño… Rob y sus dos mejores amigos tendrán que averiguar qué es lo que está ocurriendo y encontrar el modo de solucionarlo.

Una novela de aventuras y fantasía llena de pelos, colmillos y algún que otro mordisco.

 

Matka

Serie: Infancia 2.0


Adán es un niño de doce años que ha crecido en un mundo en el que las Madres, robots de última generación encargados de la crianza de los niños, forman parte del 98% de los hogares. Su especial relación con Matka, la Madre encargada de su cuidado, supone un problema en una sociedad que ha olvidado su parte más humana.

Un relato lleno de aventura, ternura y amor.

Las abrazadoras

Serie: Infancia 2.0


El futuro ha resultado ser peor de lo que imaginaban. Lo otro ha llegado para cambiarlo todo. Únicamente quedan ellas: las abrazadoras. Personas totalmente inmunes a la enfermedad que trabajan vendiendo sus cuerpos a quienes pueden permitirse pagar por un poco de contacto.

Un relato que ahonda en las necesidades humanas básicas y que reflexiona sobre la importancia del afecto en el desarrollo de las personas.

 

Ya estaba muerto

Serie: Infancia 2.0


Fantasticworld es el mundo virtual de referencia. Los niños de todo el planeta pasan las horas realizando en él todas las actividades que componen su vida diaria. Matar zumbos, unos molestos animalejos digitales, es la actividad de moda para subir de nivel. Pero Álex solo quiere estar con su padre, y Alejandro no comprende cómo su hijo puede no estar contento con la vida que tiene.

Una historia que pone de manifiesto los problemas a los que nos enfrentamos en una sociedad dominada por el frenético ritmo laboral y digital al que estamos sometidos.